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CARRERA DE FONDO |
Jugando
también con los esteriotipos y clichés femeninos, pero con otra
óptica, contamos con algunas obras de Anna Jonsson, una artista
sueca residente en Sevilla desde hace muchos años. Escultora y
creadora de objetos, construye sus personajes femeninos-pues las
mujeres son siempre sus protagonistas- con una muy personal
imaginería que, proviniendo en muchas ocasiones de mitos, leyenda
tradicionales, cuentos y fábulas, o historias religiosas, sabe
imbuir de una propia y originalidad expresividad, ingenio e
imaginación, con unas descaradas y divertidas actitudes que vienen a
dar un toque irónico- lúdico a las situaciones que evoca, alas
escenas que interpreta y las relecturas que efectúa. Este último
caso es el de sus dos obras de libre interpretación iconográfica
religiosa de dos conocidas santas locales sevillanas, Santa Lucía y
Santa Ágatha, ambas mártires cristianas, a quienes en el martirio
les fueros arrancados, a la primera los ojos y a la segunda los
pechos. Estas dos piezas que llevan los nombres de las mencionadas
santas suponen unas versiones absolutamente corrosivas, en tono
humorí stico,
de la iconografía femenina del santoral católico en el cual la
castidad, la pureza y el rechazo a la "tentación del pecado" han
impregnado las biografías de las mártires, santas y beatas. Unas
mujeres que pasaron ala historia religiosa precisamente por ese
cúmulo de "virtudes" piadosas que les permitían conservarse castas y
puras, y que impregnan todos ese conglomerado de caracterizaciones
de lo que la iglesia católica suponía que era, y aún es, "la
feminidad bien entendida" o "los modelos femeninos a seguir". |
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Por otro lado Jonsson nos presenta otras dos obras escultóricas de
las mismas características técnicas y tono lúdico-irónico, para
acercarnos alas mujeres de a pié, a la amas de casa-por ende casi
todas las mujeres, tengan sólo esa o también otra jornada laboral
fuera del hogar-, y determinados tipos de madres demasiado
protectoras y posesivas con sus hijos. Así podemos observar, su
espléndida La equilibrista, una mujer representada como una abeja,
vestida con los mismos colores amarillos engarzados en anillos
negros, y, manteniendo en equilibrio sobre su cuerpo una multitud de
objetos domésticos diferentes, alimentos, niños y animalitos como el
conejo. Un animal este que dentro de nuestra cultura, y de la
simbología psicológica, como aqui en esta escultura, hace alusión a
la fecundidad y fertilidad femeninas y al deseo sexual, pero que
según la propia artista menciona tiene varios significados
dependiendo de la cultura de la que estemos hablando. El cone Por otro lado, podemos ver una corrosiva y divertida obra
titulada La carcelera aludiendo a la maternidad obsesiva y posesiva
de los hijos, ironizando sobre la superprotección que algunas madres
ejercen sobre sus hijos, convirtiéndose en "carceleras" de los
mismos. |